El Renault 19 Chamade 16v de Pablo ocupa un lugar especial dentro de Warmedia porque fue uno de los primeros coches que tuve delante de la cámara cuando empecé a explorar de forma más seria la fotografía de automoción.
Las imágenes de esta página no pertenecen a una única sesión. Las primeras nacieron de una mañana que compartimos junto a Iván y su Suzuki Swift Sport, pero después llegaron otras quedadas y nuevas oportunidades para volver a fotografiar el Renault en diferentes días y localizaciones.
El coche con el que empezó todo
El contacto con Pablo surgió casi por casualidad a través de Instagram. Había visto algunas de las fotografías que estaba haciendo en el Circuito del Jarama y me propuso quedar una mañana para fotografiar su Renault 19 Chamade 16v.
En aquel momento todavía estaba empezando a construir un portfolio relacionado con el mundo del motor y no conocía a demasiada gente que pudiera facilitarme un coche para practicar con calma.
Por eso aquella propuesta fue especialmente importante. Tener un coche delante sin la presión de un encargo me permitía probar encuadres, moverme alrededor de él, equivocarme y repetir una fotografía tantas veces como fuera necesario.
Una primera mañana junto al Suzuki Swift Sport
A aquella primera quedada también vino Iván con su Suzuki Swift Sport .
Pasamos la mañana moviéndonos entre distintas localizaciones y fotografiando ambos coches. Más allá de las imágenes que salieron aquel día, recuerdo especialmente la facilidad con la que conectamos los tres desde el principio.
Aquella jornada terminó siendo el comienzo de más quedadas. Algunas veces coincidíamos Pablo, Iván y yo; otras estaba únicamente uno de los dos coches. La cámara acababa apareciendo casi siempre de una forma u otra.
Un proyecto construido en diferentes días
Por eso no considero esta página un reportaje cerrado en el sentido en el que planteo actualmente una sesión de fotografía.
Es más bien una recopilación de diferentes momentos desde 2020 en los que tuve la oportunidad de volver a fotografiar el Renault de Pablo.
Cada nueva quedada permitía probar otra localización, otra luz o una forma diferente de acercarme al coche. Con el tiempo fui acumulando imágenes que también reflejan cómo iba cambiando mi manera de fotografiar y de editar.
Esa continuidad tiene para mí más valor que si todas las fotografías hubieran salido de una única mañana, porque permite ver una parte bastante real de cómo fui aprendiendo fotografía de coches.
Aprender fotografiando el mismo coche
Volver varias veces sobre un mismo coche también tenía una ventaja que entonces probablemente no valoraba tanto.
Ya conocía sus formas, sabía qué ángulos me habían funcionado anteriormente y podía intentar cosas diferentes en lugar de empezar siempre desde cero.
El Renault 19 Chamade 16v terminó convirtiéndose así en uno de esos coches con los que podía experimentar con bastante libertad. Algunas fotografías funcionaban mejor que otras, pero precisamente de eso se trataba: probar, revisar el resultado y aplicar lo aprendido en la siguiente ocasión.
Muchos de los criterios que hoy doy por sentados cuando preparo un reportaje comenzaron a desarrollarse en sesiones como estas.
Volver a estas fotografías años después
Revisar ahora este proyecto permite ver con bastante claridad cuánto ha cambiado mi forma de trabajar.
Hoy dedico mucha más atención a la planificación de una sesión, a la elección de la localización, a la coherencia de una galería y a la intención que existe detrás de cada imagen.
Pero no tendría demasiado sentido ocultar los trabajos anteriores simplemente porque mi forma de fotografiar haya evolucionado. El Renault de Pablo forma parte precisamente de ese recorrido y ayuda a entender cómo empezó una parte importante de lo que hoy es Warmedia.
Por eso sigo teniendo especial cariño a estas fotografías: no solo muestran un coche, también documentan una etapa en la que cada oportunidad de salir con la cámara servía para seguir aprendiendo.
De aquellas quedadas a los reportajes actuales
Lo que entonces surgía de manera espontánea ha terminado convirtiéndose con los años en reportajes mucho más definidos, con una planificación previa y un planteamiento pensado específicamente alrededor de cada coche.
La idea de fondo, sin embargo, sigue siendo la misma: dedicarle tiempo al vehículo, descubrir qué lo hace especial y buscar imágenes que su propietario tenga ganas de conservar.
Si quieres hacer algo parecido con tu coche, puedes consultar las opciones de fotografía de coches en Madrid .






