El Suzuki Swift Sport de Iván fue uno de los primeros coches que tuve la oportunidad de fotografiar de forma recurrente cuando empezaba a desarrollar mi portfolio de automoción.
Algunas de estas imágenes nacieron de sesiones que planteamos específicamente para hacer fotografías y otras de diferentes quedadas en las que simplemente aprovechábamos para buscar una localización, sacar las cámaras y seguir practicando. Con el tiempo, aquel Suzuki terminó apareciendo delante de mi cámara en varios momentos y escenarios diferentes.
Uno de los primeros coches que pude fotografiar con libertad
Cuando empecé a interesarme cada vez más por la fotografía de coches necesitaba, sobre todo, tener coches delante de la cámara.
Iván fue una de las primeras personas que se ofreció a dejarme fotografiar su Suzuki Swift Sport, algo especialmente importante en una etapa en la que todavía estaba probando encuadres, localizaciones y formas diferentes de trabajar alrededor de un coche.
No había detrás un encargo comercial ni una sesión planteada como los reportajes que realizo actualmente. Había ganas de hacer fotografías, practicar y aprovechar cada oportunidad para seguir construyendo experiencia.
Más que un único reportaje
Las fotografías de este proyecto no pertenecen todas al mismo día.
Las primeras sí surgieron durante una jornada más planteada, en la que también fotografié el Renault 19 Chamade 16v de Pablo . A partir de ahí, sin embargo, fueron apareciendo nuevas oportunidades.
Hubo días en los que coincidíamos los tres, otros en los que estaba únicamente Iván con el Suzuki y otros en los que era Pablo quien aparecía con el Renault.
Por eso, más que un único reportaje, esta página reúne diferentes momentos de una etapa en la que cada quedada era también una oportunidad para aprender.
Quedar, buscar localizaciones y seguir practicando
Muchas de aquellas fotografías nacieron de una dinámica bastante sencilla: quedar con los coches, movernos a alguna localización que pudiera funcionar y dedicar un rato a probar cosas.
Eso me permitía trabajar sin demasiadas limitaciones y repetir tantas veces como fuera necesario. Podía cambiar un encuadre, probar otra distancia, mover el coche o volver a una misma idea en otra ocasión.
Con el Suzuki Swift Sport fui acumulando fotografías realizadas en situaciones distintas, algo que terminó convirtiendo este proyecto en una especie de registro de aquella etapa.
Mirándolo ahora, esa libertad para experimentar fue probablemente una de las cosas que más me ayudó a entender qué tipo de imágenes me interesaba conseguir cuando fotografiaba un coche.
Volver ahora a aquellas fotografías
Revisar hoy este proyecto resulta bastante diferente a hacerlo cuando se publicaron las primeras imágenes.
Con el tiempo ha cambiado mi forma de elegir una localización, de trabajar la luz, de construir una galería y también de plantear qué quiero contar con cada fotografía.
Precisamente por eso sigo viendo valor en conservar estos trabajos. No porque representen exactamente cómo fotografiaría hoy un Suzuki Swift Sport, sino porque forman parte de la evolución que me permitió llegar hasta los reportajes que realizo actualmente.
Algunas imágenes siguen funcionando especialmente bien y otras tienen más valor por lo que representan dentro de aquella etapa inicial de Warmedia.
De aquellas primeras sesiones a los reportajes actuales
Con el tiempo, aquellas quedadas informales fueron dando paso a sesiones mucho más estructuradas, con una planificación previa, una localización elegida en función del coche y una intención visual más definida.
La base, sin embargo, sigue siendo bastante parecida: dedicar tiempo al coche, observar qué lo hace diferente y buscar una forma de fotografiarlo que tenga sentido para su propietario.
Si tienes un coche al que quieres dedicarle un reportaje personal, puedes consultar las opciones de fotografía de coches en Madrid .







